9 de enero de 2009

La Wii, además de para jugar...


Como no podía ser de otra forma, Juan González Gómez, doctor en Robótica en la Universidad Autónoma de Madrid, es un apasionado de los robots. De hecho, ha diseñado Cube Revolutions, una máquina modular que aunque carece de ruedas o patas puede desplazarse mediante ondulaciones de su cuerpo. Sin embargo, lo que está lanzando a la fama a este investigador es un discreto vídeo –eso sí, visto por decenas de miles de internautas y colgado en innumerables blogs–, en el que controla un pequeño robot con la Balance Board, una cibertabla de ejercicios diseñada para la consola Wii de Nintendo que detecta los movimientos del cuerpo. En las imágenes se aprecia cómo González se sube a ella y, casi por arte de magia, el ingenio, que está conectado a un ordenador que a su vez recibe la señal de la tabla, se desplaza en la misma dirección en la que se mueve este ingeniero.
El efecto es espectacular, pero en realidad se trata sólo de uno de los exóticos usos que puede darse a esta consola. Y es que la Wii no sirve únicamente para jugar de una manera diferente, sino que su tecnología, en concreto la de su mando, ha resultado ser un filón de ideas para numerosos científicos. “La primera vez que vi el mando aluciné y al día siguiente me compré uno”, confiesa González, que trabaja en un sistema de transporte personal parecido al Segway –un vehículo eléctrico de dos ruedas–, pero basado en la Balance Board.
La clave de buena parte de todo se encuentra en las tripas del mando principal de la Wii, el Wiimote, una bomba tecnológica que apenas cuesta cuarenta euros y está siendo aprovechado por no pocos cerebritos para desarrollar sus propias creaciones. Seguramente, el que más notoriedad ha obtenido es Johnny Chung Lee, un investigador de The Human-Computer Interaction Institute de la Universidad Carnegie Mellon, en EE UU, que ha desarrollado varias tecnologías pioneras sirviéndose del Wiimote. Es el caso del sistema Wii Head Tracking, que detecta el movimiento de la cabeza del usuario, lo que permite crear fácilmente entornos tridimensionales. Además, Chung ha ideado una tecnología de pantallas plegables que por su sencillez resulta aún más impresionante. Se trata de unir un proyector a un Wiimote y colocar en las pantallas pequeños receptores de infrarrojos.
La videoconsola ha demostrado tener importantes usos alternativos relacionados con la medicina, como la rehabilitación de afectados por accidentes cerebrovasculares. En EE UU, algunos hospitales también utilizan estos dispositivos para acelerar el proceso de recuperación de las personas que han sufrido fracturas óseas y para entrenar a futuros cirujanos. De hecho, Nintendo tiene a la venta un juego llamado Trauma center, en el que el jugador tiene que realizar complicadas operaciones simuladas en quirófano para salvar la vida de sus pacientes.
Parece increíble la capacidad de una Wii para resolver problemas de todo tipo.

2 comentarios:

Flores dijo...

Dale cualquier cosa a gente con inquietudes y ya encontraran ellos aplicaciones, la mente humana tiene el limite mas lejos de lo que creemos.

Esteban dijo...

Cuando no los de Nintendo...??? jeje