7 de diciembre de 2011

Bécquer y el Rayo de luna.


-¡No! ¡No! -exclamó el joven incorporándose colérico en su sitial-; no quiero nada... es decir, sí quiero... quiero que me dejéis solo... Cantigas... mujeres... glorias... felicidad... mentiras todo, fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿para qué?, ¿para qué?, para encontrar un rayo de luna.

2 comentarios:

AMADO MIO dijo...

Becquer, la Tore Eiffel, un corazón en la mano... el azar no existe, tengo que venir más a este blog, porque son raros los blogs que calman el alma.
Pero hace tiempo que sé que eres una artista en este y en otros sitios en que participas, así que no sé de que me asombro viendo FLORES en el mar.

Flores dijo...

Me gusta la foto, que encuentres tu rayo de luna...